jueves 5 de noviembre de 2009
¿Truco o treta?
No, no me han dado calabazas esta vez, aunque no prometo que me las vayan a dar la próxima. Me niego a sucumbir esa dichosa fiesta de los monstruos, vampiros y fantasmas, y en la que pandillas de chavales disfrazados (pobres de ellos) han caído en la trampa y van aporreando las puertas de sus vecinos para llenar sus bolsillos de chucherías o dinero o para hacer alguna trastada. Me niego a sucumbir la invasión Halloween.
Me niego a sucumbir una imposición del marketing hollywoodiense, importada gracias al imaginario que transmiten las películas y series de ficción estadounidenses y alimentada por los medios de comunicación españoles, que le dan todo el bombo que pueden… y más. Me niego a aceptar esa imposición, que nos lleva a actuar y a vivir de una manera en la que ni siquiera reflexionamos.
Me niego a rendirme ante una fiesta que nos atrapa en la telaraña del consumismo. La realidad es bien explícita: en los últimos cinco años esta festividad se ha convertido en un auténtico ‘boom’. Los empresarios de esto hablan incluso de un segundo Carnaval. Venden muchos más disfraces en Halloween que en el propio Carnaval. Además, los bares y las discotecas se benefician de este negocio. Y nosotros caemos en eso. Será porque, tratándose de una fiesta, ahí estamos los españoles, se celebre lo que se celebre, y se celebre como se celebre.
La Iglesia lo tiene claro: advirtió de que Halloween tiene un trasfondo anticristiano. Yo pensaba que esta ‘fiesta’ podría ser hortera, invasiva, ‘proyanki’, siniestra… pero, ¿anticristiana? Según la institución, pretende acabar con la “arraigada y beneficiosa tradición” de la festividad de los santos y de los difuntos. Eso si que es ver fantasmas... Según los obispos, el peligro radica en que “costumbres como ésta, paganas, importadas, prevalezcan y hasta desplacen costumbres cristianas como la devoción a los santos y la oración por los difuntos". ¿¿¿??? ¿La Iglesia sintiéndose atacada? Parece que tiene un poco de amnesia y se olvida de que hace muchos años desplazó costumbres que llama paganas.
Hagamos memoria. La fiesta de Halloween tiene un origen céltico… y pagano, sí. Como otras muchas fiestas consideradas así, fue posteriormente cristianizada, con cambio de fecha y nombre incluido. No olvidemos, por ejemplo, que la Navidad y San Juan se impusieron para atraer al catolicismo a los paganos que celebraban el solsticio de invierno y verano, respectivamente. Vamos, que se apropian de las fiestas y luego olvidan que no son suyas. Para su tranquilidad (o no), la versión de Halloween que nos llega es la más comercial y ninguno se toma esta celebración en todo su significado, más que nada porque nadie sabe lo que celebra.
Sea como fuere la historia, que cada uno contará de una manera, he de reconocer algo: la cultura cristiana se lo monta mejor en temas gastronómicos. ¿Quién cambiaría una calabaza por un hueso de santo o los deliciosos buñuelos? Yo desde luego no.
viernes 9 de octubre de 2009
Las hijas góticas de Zapatero
El presidente del Gobierno no gana para polémicas, pero ésta se la ha buscado él solito. Tanto él como su esposa son los únicos responsables de que se publicara esa fotografía. Han cometido un grave error llevándose a sus hijas al viaje oficial a Estados Unidos y otro error aún más grave al permitir que se sumaran a la foto con el matrimonio Obama. Tarde o temprano esas fotos iban a ser publicadas por el interés y morbo que suscitan. Pero ese error no les priva a Zapatero y a su mujer de su derecho como padres a preservar la intimidad de sus hijas, que son, no lo olvidemos, menores de edad.
Es por eso por lo que los medios no debieron vulnerar ese derecho. No publicar esa fotografía debería haber partido del cumplimiento de un código deontológico que han de seguir los medios de comunicación como responsables sociales que son, y no ya del cumplimiento de una voluntad de unos padres. Todos los medios digitales, periódicos y televisiones debieron descartar la idea de publicar esas fotos en todo momento, tan sólo para preservar el derecho a la intimidad de esas menores, garantizado además por ley. No sirve de nada pixelar sus rostros para alardear de que se ha respetado su imagen, porque así se sigue sin respetar. No sirve como excusa el error paterno del viaje y del posado para dar publicidad a esas fotos con tanta insistencia y con tanta malevolencia. No sirve de nada hablar de censura sobre un asunto que carece de interés público y, por tanto, no es susceptible a ser publicado.
Muchos políticos utilizan a su familia para construir su propia imagen pública, pero no es el caso de Zapatero. Su mujer, Sonsoles Espinosa, asiste a pocos actos oficiales y a pocos viajes del presidente, y no concede entrevistas. Ambos decidieron, además, guardar con celo la intimidad de sus hijas y pidieron a los medios de comunicación que no publicaran fotos de ellas, algo a lo que tienen derecho como padres que son.
Por otro lado, muchos piensan que para una vez que van con a conocer a Obama y hacerse una foto con él, las hijas de Zapatero deberían haber ido vestidas decentemente, con camisitas y vestidos decorosos, por una simple cuestión de educación. Pero para ellas, ir ataviadas así sería vestir como no sienten, sería ir disfrazadas. Prefiero que salgan como son y no vestidas de "pijitas" solo para guardar las apariencias. Laura y Alba Zapatero han demostrado tener mucha personalidad para ser adolescentes, hijas de un presidente de Gobierno asediado por todos, y no ceder a los convencionalismos hipócritas. Así que… ‘bravo’ por ellas.
Toda esta parrafada se resume en dos palabras: LIBERTAD y RESPETO. Libertad de ser como uno quiere ser, sentir o vestir, y respeto por ello. Nada más. Por mal camino vamos si dejamos construir nuestra vida a base de opiniones ajenas.
jueves 10 de septiembre de 2009
Todo el mundo contra mí
Hay veces que el mundo conspira contra mí. Todos se ponen de acuerdo para hacerme la vida imposible e impedirme que avance en mis propósitos. Me han escuchado ilegalmente y han hecho un uso inmoral e ilegítimo de las instituciones para acabar conmigo. Esto se ha convertido en un Estado policial.
El enemigo es como la Inquisición, y yo, víctima del ‘Santo’ Oficio, me veo perseguido indiscriminadamente por mis ideas. Toda su maquinaria ejecuta una estrategia siniestra para destruirme. Y no es un arrebato ‘conspiranoico’ más de los que dicen que me suelen dar, no. Esto va muy en serio. Estos que se dicen de izquierdas, esos juristas sin escrúpulos y parciales y miles de policías desalmados van a por mí… Pero yo culpo a los demás y me exculpo a mí mismo. Todo va mucho mejor así.
Todos se han puesto de acuerdo y dicen que lo que pienso es un conjunto de inventos, insidias y mentiras. Un delirio y una mentira de distracción masiva. También un argumento un tanto esotérico e, incluso, una paranoia delirante. Pero lo que piensen me da igual. Tengo el apoyo de los míos, sé que tengo la razón y que tengo mucho que ganar. Estoy dispuesto a llegar hasta donde haga falta para hacer llegar mis… acusaciones sin pruebas (iba a decir denuncias).
Dicen que utilizo el tremendismo para eludir mis verdaderos problemas. En realidad, siempre lo han dicho de mí. Recuerdo aquellos episodios del “España se rompe”, “la Iglesia se hunde” y la “familia desaparece”. Nunca me hicieron caso, y así estamos…
Me quejo, pero impido que me pregunten. Más que nada lo hago para evitar problemas. Y para evitar situaciones embarazosas: quizás no sepa qué responder. Si al final alguien me fastidia y dirige una pregunta hacia mí, la esquivaré diciendo: “todo lo que tenía que decir sobre ese asunto lo he dicho ya”. Y si insisten, les repetiré lo mismo una y otra vez: “todo lo que tenía que decir sobre ese asunto lo he dicho ya”. Pues eso.
Me acusan de que no tengo pruebas. Bueno, ¿y qué? De sobra es sabido que todo el mundo es culpable hasta que se demuestre lo contrario, ¿no? Pues ya está, que todos los aludidos demuestren que no tienen nada que ver en eso. Pero si de verdad quieren las pruebas que tanto desean, que las busquen en los periódicos.
En resumidas cuentas, más vale levantar polvareda: así quizás puedan caer nuevos adeptos. Y no, no me voy a bajar del burro. Sé que estoy jugando con fuego y que me puedo/nos podemos quemar, pero quizás todo esto me pueda favorecer. Sigo pensando lo mismo y no voy a cambiar. Si realmente me estuviera pasando cuatro pueblos, mi clientela se lo tragaría todo igual. ¿Cortina de humo? Mmm, bueno… Pero no se olviden: yo siempre tengo la razón.
viernes 21 de agosto de 2009
Lo que julio nos dejó
Sus horquillas salieron disparadas. Esperanza Aguirre se soltó la melena y nos dejó imágenes míticas que quedarán para la posteridad. Mi tocayo Contador ganó el Tour de Francia, volvió a España, y la presidenta de
De aquí a Eurovisión. Al menos eso es lo que ha pedido un grupo de internautas en la red social Facebook. A los gritos de 'Mucha Espe para Eurovisión', 'Espe, 12 points', 'Yes we can' o 'Olé esa Espe', ya proponen canciones para que Aguirre participe, como un remix de ‘Cumpleaños feliz’ del grupo Parchís o un tema inédito titulado ‘Lideresa forever’ con el que pueda desarrollar su poderío vocal y todo el talento artístico que lleva escondido en su interior. En el festival, peor ya no podemos quedar, así que ¿por qué no intentarlo?
De lo jocoso, a lo serio. ETA volvió a aguar la fiesta. En su desesperado intento por conseguir lo inalcanzable casi logra una masacre colocando 500 kilos de explosivos en Burgos. Al día siguiente, mata a dos guardias civiles en Mallorca. Me ha sorprendido la reacción del Rey. "Hay que darles en la cabeza y continuar hasta acabar con ellos", dijo. Creo que estas declaraciones están un poco fuera de lugar. Se entiende perfectamente lo que quiere decir, pero suena un tanto raro. No me parece apropiado que el Rey de España realice comentarios tan básicos y vulgares. Ya están ellos, ETA y sus seguidores, para sembrar el odio.
Y siguen las investigaciones sobre la muerte de Michael Jackson. Los últimos informes publicados sobre el fallecimiento del rey del Pop apuntan a una ayudante como presunta culpable de la repentina muerte del artista. Según el tabloide sensacionalista The Sun, le habría suministrado Demerol mientras el médico personal de Jackson estaba durmiendo. Pero lo que, sin duda, llama más la atención es el anuncio de una empresa de Chicago. Transformará el cabello del artista en diamantes de edición limitada. Como lo leen. Al parecer, el mechón de pelo se obtuvo durante el rodaje de un anuncio en 1984 en el que la melena de Jackson se quemó en un accidente.
Y un último apunte que tiene que ver con las turbulencias económicas: Radio María ha tenido que cerrar. Esta crisis no respeta nada…
domingo 5 de julio de 2009
Con licencia… para ir al paro
Hace cuatro años ingresé en la mayor fábrica de parados y borricos del país, antes conocida como Universidad, en esa Málaga, la ‘merdellona’, donde la ‘z’ se lleva ‘pechá’. Sin saberlo, empecé a escribir los primeros capítulos de la mayor aventura de mi vida. Y se ha pasado tan rápido que quizás no lo haya vivido con toda intensidad. Ahora la primera parte de este inolvidable sueño ha terminado. Se cierra la puerta de una etapa de mi vida, y se abre otra, aunque esté un poco atascada. Es tiempo de echar a volar.
Quiero ser un Don Alguien, pero ahí fuera las cosas no son nada fáciles. Es una profesión, la mía, precaria, mal pagada, en la que se trabaja jornadas interminables (uno es periodista las 24 horas del día), que goza de una cierta antipatía entre la población, y salpicada de una flagrante crispación e intrusismo. Y es esto último lo que más desanima. Personas normales y corrientes o famosillos de tres al cuarto que se dicen periodistas, aunque no hayan pisado ni la cafetería de una facultad de comunicación, una de las asignaturas obligatorias. Aunque no lo parezca, los profesionales de la información tienen, tenemos, una responsabilidad social enorme que muchas veces, por no decir todas, se olvida fácilmente. Y con ello se está jugando peligrosamente. Yo no puedo ser médico, operar a personas, ni hacer trasplantes porque no se nada de medicina. Tampoco puedo ser arquitecto ni ingeniero porque no poseo la facultad para desempeñar estos trabajos. No puedo dedicarme a algo de lo que no tengo conocimientos. Es una simple regla de respeto y sensatez.
Tras tantos problemas e inconvenientes en el periodismo, me llama la atención que luego seamos los propios periodistas quienes exaltemos nuestra profesión por encima de todas. Es lo que tiene la "vocación” (o más bien es aquello de ‘sarna con gusto no pica’). Es una de las carreras con menor índice de demanda laboral y mayor número de estudiantes. Para los que estén dispuestos a lanzarse a esta piscina sin agua: Que miren en su interior y busquen esa vocación y si no la encuentran, asuman la responsabilidad y se preparen para, primero, no encontrar trabajo, y cuando lo encuentren, no saber para cuánto tiempo será.
Con todo esto, se imaginarán el desánimo que produce y las ganas de seguir con todo esto. Pese a todo, conservo la ilusión de siempre por aquello que verdaderamente me llena y me satisface. Hay que mantener la ilusión, al fin y al cabo es ésta la que te mantiene vivo. Pero estoy seguro que es la profesión más bonita del mundo. Y por delante, toda una vida.
Señores, ya soy periodista. Me han hecho falta 500 palabras para decirlo… Siento el discurso yoista que he soltado, pero la felicidad me inunda. ¡Ah! ¡Y busco trabajo! ¡Páselo!