jueves, 31 de mayo de 2007

Mi primera vez

(junio 07)

Ellos mismos, cepillo y cola en mano, se han encargado de empapelar la ciudad con carteles donde sus caretos maquillados por el fiel y milagroso amigo ‘photoshop’, muestran las mejores de sus sonrisas (yo me pregunto: ¿de qué se reirán?). Después de un mes entero dándonos la tabarra, de lanzar acusaciones donde el famoso ‘tu más’ es el protagonista, yendo de un mitin a otro, de una ciudad a otra, arrástrandose como serpientes hambrientas de poder para conseguir los votos de sus conciudadanos y conseguir gobernar como sea, llegó el momento de la prueba crucial.
Es un día especial. 27 de mayo. 6 de la tarde. Me dispongo a salir de mi casa. Estaba muy nervioso, la verdad. La muchacha comprobó que estaba en la lista y me dijo que podía meterlo. Quitó el papel que tapa la rajita y evita que entren moscas dentro y con sumo cuidado lo introduje en la urna. ¡Ya esta! ¡Ya he votado! ¡Que ilusión! Entiéndanme, era mi primera vez… Seguro que no encuentran muchos jóvenes como yo. Con tremenda alegría y alborozo, regresé a mi casa. En el camino, pensando, llegué a una conclusión: qué caro sale organizar unas elecciones…
Los ciudadanos decidieron, y los elegidos celebraron por todo lo alto su victoria. Tienen cuatro años por delante para seguir discutiendo y para no cumplir lo que prometieron en campaña electoral. Tengo que mostrar mi preocupación por la situación que estamos viviendo. La política hoy día sinceramente da asco. ¿Los culpables? Como no, los políticos. No hacen más que manchar la imagen de la Democracia con mentiras y enfrentamientos que minan la confianza de todos los españoles. La política no importa a la mayoría de la población y es demasiado frecuente escuchar la típica frase “a mí la política no me interesa”. Una auténtica lástima. Es innegable que la política nos afecta a todos y cada uno de nosotros, y por ende tenemos que estar al tanto de todo lo que concierne a ella. Pero nuestros gobernantes sólo se acuerdan de nosotros en periodo electoral, cuando le hacemos falta más que nunca.
En parte, la postura de la inmensa mayoría es comprensible dadas las circunstancias, pero hay que evitar como sea ser ese “rebaño desconcertado” descrito por Noam Chomsky, que no tiene interés en formar parte activa de la vida democrática ni de informarse sobre lo que sucede a su alrededor, porque piensan que los poseedores del poder harán lo que quieran de todas formas.
Pero en definitiva, son políticos… Políticos que abusan de su poder, políticos corruptos (y poco inteligentes) que roban nuestro dinero y se quedan tan panchos, políticos que controlan y dominan férreamente a su antojo los Medios de Comunicación, políticos que crispan y confrontan el ambiente, políticos desvergonzados que nos mienten a la cara. Políticos…
Políticos que deberían tomar nota de esto y cambiar. Con todo, la Democracia es el sistema político menos malo de los que existen. Y por lo menos estamos en un Estado social y democrático de Derecho. Valoremos eso.


Este artículo recibió dos críticas, publicadas también en El Corto de Loja Información:(pulsar sobre la imagen).

jueves, 3 de mayo de 2007

Reyes, príncipes e infantitas

(mayo 2007)

Se llamará Sofía, como su abuela. El nuevo vástago de los príncipes de Asturias ya está en el mundo. Sé que tengo la exclusiva, es otra infanta. Enhorabuena al príncipe y a la princesa-periodista conversa a la monarquía, y por supuesto, enhorabuena a todos los españoles, porque ya hay otra boca que alimentar entre todos.
Este ‘acontecimiento’ natalicio me hace reflexionar sobre la Monarquía. Monarquía… Esta palabra me recuerda a algo arcaico y perteneciente a otras épocas… Retrocedo en el tiempo y me sitúo en plena Edad Media. Pero no, estamos en el siglo XXI. Es un anacronismo, es un cuento de hadas.
Es un cuento de hadas relatado y alimentado a cada instante por los programas del corazón, que hablan del asunto dando detalles intrascendentales que llegan a empachar, ya que realmente hay poco que contar.
Es un cuento de hadas donde el único hijo varón del rey, el principito, conoce a una periodista que presentaba el Telediario, se casa con ella por todo lo alto y tienen infantitas (más monas ellas…) Todo es felicidad y alegría en un contexto democrático, en el que existe una institución que contempla un cargo hereditario, que va en contra de los principios democráticos.
Es un cuento de hadas donde el machismo sigue existiendo, concretamente en un artículo de nuestra Constitución, el 57, referido a la sucesión en la Corona. Al ser niñas las dos hijas de los herederos, la reforma de la Carta Magna no corre tanta prisa, pero sigue pendiente. En la sociedad de igualdad en la que vivimos no debe haber ninguna preferencia del hombre sobre la mujer y no es justo que en pleno siglo XXI se excluya a la mujer del trono por el simple hecho de ser mujer. Pero parece que no hay demasiada predisposición por parte de nuestros gobernantes para llevar a cabo la reforma, entre otras porque el proceso a seguir es un auténtico “follón”.
Es un cuento de hadas donde sus protagonistas viajan mucho, más que el mismísimo ‘Willy Fogg’, que al lado de ellos el viaje más largo que hace tiene como destino la vuelta de la esquina. Los Reyes y los Príncipes han llevado a cabo durante 2006 más de 500 actos incluidos en su agenda. Juntos, han sumado más de 300 000 kilómetros, o lo que es lo mismo, han dado casi ocho veces la vuelta al mundo y han realizado un total de 37 viajes a una treintena de países.
Es un cuento de hadas que tiene un precio. La Familia Real nos cuesta a los españoles más de 8’7 millones de euros al año. Usted pone 20 céntimos, yo pongo otros 20, el resto de los españoles lo mismo y así entre todos contribuimos para su sustento.
Es un cuento de hadas en pleno siglo XXI. Volviendo a la realidad, sabemos que el sistema democrático no es en absoluto perfecto, pero es el sistema menos malo de los que existen. Sería aún mejor si tuviéramos la posibilidad de elegirlo todo, incluso a nuestro Jefe de Estado.