miércoles, 11 de junio de 2008

Hijos de la Logse

(junio 2008)

“En 1 lugar d la Manxa, d cullo nombre no kiero acordarm, no a muxo tiemp q bibía 1 idalgo d los d lanza en astiyero, adarga antigua, rocin flaco y jaljo corredor. 1 oya d algo + baca q krnero, salpicon las + noxes, duelos y qbrantos los sabads, lentegas los biernes, algun palomino d añadidura los domingos, consumian las 3 parts d su acienda. El resto deya concluian sallo d blarte, klzas d beyudo pa las fiestas con sus pntuflos d lo mismo, los dias d entre smana s onraba cn su bellori d lo + fino”. No sigo, casi no puedo leer el texto de lo roja que se me ha puesto la pantalla por los fallos. Sí, soy consciente, me acabo de cargar el clásico texto cervantino. Seguro que les han dolido los ojos al leer este fragmento, pero así podría quedar la celebérrima obra de Cervantes dentro de diez años al ser escrita por los jóvenes de hoy.
Estamos en época de exámenes, momento en el que los profesores corrigen decenas de pruebas de sus alumnos. Se encuentran patadas al diccionario y faltas de ortografía. Este problema es más común de lo que parece y se explica por varios motivos: el poco hábito de lectura entre los jóvenes, las abreviaturas que se utilizan en el envío de mensajes a través del teléfono móvil o el Messenger y las deficiencias del sistema de enseñanza. ¿Qué joven respeta las convenciones ortográficas en un correo electrónico, en un chat, en las conversaciones de Messenger o en los mensajes a móviles? Parece hasta anticuado entretenerse en poner acentos, haches y comas. Sobre las deficiencias del sistema educativo… somos hijos de la Logse. Pero, ¿cuándo se ha leído en España? Parece como si ahora los jóvenes fuéramos los culpables de un problema que arrastramos de antiguo.
Aprobar ahora también se puede con ‘v’. Entre los profesores se extiende la práctica de bajar el listón de exigencia para poder aprobar a sus alumnos. Si quitasen puntos por las faltas de ortografía, los exámenes no llegarían al cero. ¿Nos estamos convirtiendo en burros o ya lo somos? ¿A quién le echamos la culpa? ¿A la Logse? ¿A las nuevas tecnologías? Votemos al rival más inepto.
De un lado están los defensores acérrimos de la lengua española tal cual la conocemos y de otro los que piensan que los errores ortográficos pueden formar parte de la evolución natural del lenguaje. La última edición inglesa del prestigioso diccionario Collins ha introducido algunas de las abreviaturas más utilizadas, como gr8 (great) o b4 (before). Ni se les pase por la cabeza que la que limpia, fija y da esplendor, que precisamente no es una persona dedicada a poner todo como los chorros del oro, vaya a cundir con el ejemplo.
Parece que el cansancio también puede provocar que se escriba como no se deba. Después de un día duro, para mí son ya las 2 de la madrugada y se me nublan las letras y se me cierran los ojos. Es el momento de escribir las últimas palabras. Son dos: vuenas noxes.