viernes, 11 de diciembre de 2009

El Nobel de la Guerra

Como decía una canción, echar la vista atrás es bueno a veces (uh uh uh), cualquier tiempo pasado nos parece mejor… Bueno, eso si lo que nos ha pasado es digno de recordar y no hace daño (uh uh uh). Voy a ponerlo en práctica. Voy a recordar algo que pasó el mes pasado. Es lo que tengo más fresco. Además, no tengo ganas de pensar demasiado. Soy así de vago.
Barack Obama y los listos a los que se les ocurrió la genial idea de otorgarle el Nobel de la Paz nos han dado una lección magistral de cinismo. Es una tomadura de pelo de las que hacen historia. ¡Si Alfred Nobel levantara la cabeza! En su testamento, este genio dejó escrito que el premio de la paz debería entregarse “a la persona que haya trabajado más o mejor por la fraternidad de las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos”. No le han hecho ni puto caso. En Noruega, académicos, dirigentes y reyes brindaron eufóricos con champán por entregarle un galardón a un presidente cuya primera gran decisión ha sido aumentar las tropas en Afganistán. A un hombre cuyo país es el primer exportador de armas del mundo y que tiene en su historia más de un siglo de acciones genocidas en lugares como Vietnam, Laos, Asia, África, el Medio Oriente o los Balcanes. Vamos, todo lo contrario de lo que quería Nobel.
En su discurso, el presidente de Estados Unidos justificó la guerra. Sí, un Nobel de la Paz defendiendo la guerra... Lo peor de todo es que se quedó tan pancho el tío. Es, cuanto menos, tener poca vergüenza. “La guerra sí que tiene un papel que jugar en la preservación de la paz", dijo. Utiliza la tesis maquiavélica ‘del fin justifica los medios’, pero olvida Obama que esos medios están envenenados y desvirtúan y contradicen cualquier fin pacífico, por no hablar del enorme ego que tal afirmación conlleva. Por su parte, el jurado, parece que avergonzado, más que destacar las virtudes del galardonado no hacía más que justificar el porqué del premio. Nunca pensaron, ni piensan, que esto sólo supone desprestigiar el galardón.
¡Qué desilusión más grande Barack! Medio mundo creyó que eras diferente. Nos la han vuelto a meter doblada. Se evaporó la esperanza. Pero a ver, ¡despertemos! ¿De verdad se podía pensar que podría ser diferente?
En fin, ahora que tiene el premio de la Paz, debe empezar a merecérselo.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Delirios vertebrados

(diciembre 2009)

En un día de esos en que suelo pensar que va a ser el día menos pensado, irremediablemente, sin quererlo, termino por escupir miles de palabras sin ninguna filosofía ni orden, sin conciencia ni consistencia, y quizás sin sentido. Advierto, antes de empezar, que mi corazón está herido y el alma me duele y se desgarra en pedazos.
Dicen que la vida es aquello que te pasa mientras estás ocupado en que te pasen otras cosas. También es aquello que pasa mientras se presta atención a cuestiones insignificantes. Y así, sin darnos cuenta, lo vamos perdiendo todo, cada detalle, mientras vemos la vida pasar, diciéndonos adiós con un perfil triste, escapándose como un tren que sale de su estación para seguir hasta su destino.
La vida es aquello que pasa mientras damos importancia a cosas sin importancia. Es aquello que pasa mientras no valoramos lo que tenemos a nuestro alrededor. No nos damos cuenta de pequeñas cosas que están ahí, que siempre han estado ahí, que a lo mejor son dignas de apreciar pero que sin embargo pasan desapercibidas por delante de nuestros cegados ojos. Cualquier cosa, por pequeña que sea, puede enriquecernos más que cualquier otra que consideramos más beneficiosa. Pero nunca aprendemos: siempre valoramos las cosas sólo en el momento en que las perdemos, cuando ya no hay vuelta atrás. Así somos.
La vida se escapa y no la aprovechamos lo suficiente. Si todas nuestras quejas las transformáramos en acciones que nos llenaran, disfrutaríamos la vida mucho más. Que nunca se sabe cómo y dónde vamos a estar dentro de un segundo. ¿Quién sabe lo que nos tiene preparado el futuro a la vuelta de la esquina? Una de las pocas cosas que sabemos es que estamos vivos, y que somos unos privilegiados. Unos privilegiados por vivir donde vivimos y por vivir como vivimos.
Es tan efímero todo en esta vida... Todo puede cambiar en cualquier instante. En un momento de reflexión me angustio al darme cuenta de que hay cosas que se escapan a mi entendimiento. No me puedo explicar cómo podemos pasar de la amistad más bonita a la enemistad más perniciosa en días, de compartirlo todo a odiarnos con violencia en minutos, de pasar del amor más apasionado al rencor más feroz en segundos. No le encuentro explicación. No entiendo nada.
Nuestra existencia está irremediablemente unida a una palabra: el tiempo. Ese maldito y bendito tiempo. Ese que destruye y que hace realidad los sueños, ese que borra los recuerdos y calma el dolor, ese que nos da y nos quita la vida.

P.D.: Aprovecho estas últimas líneas para dar las gracias de todo corazón a todas aquellas personas que me hacen feliz cada día, que están ahí cuando las necesito, aunque no les diga lo suficiente lo mucho que las quiero. Y también a usted, a ti, por, después de cuatro años, mantener en pie uno de los principales sueños de mi vida. GRACIAS.

jueves, 5 de noviembre de 2009

¿Truco o treta?

(noviembre 2009)

No, no me han dado calabazas esta vez, aunque no prometo que me las vayan a dar la próxima. Me niego a sucumbir esa dichosa fiesta de los monstruos, vampiros y fantasmas, y en la que pandillas de chavales disfrazados (pobres de ellos) han caído en la trampa y van aporreando las puertas de sus vecinos para llenar sus bolsillos de chucherías o dinero o para hacer alguna trastada. Me niego a sucumbir la invasión Halloween.
Me niego a sucumbir una imposición del marketing hollywoodiense, importada gracias al imaginario que transmiten las películas y series de ficción estadounidenses y alimentada por los medios de comunicación españoles, que le dan todo el bombo que pueden… y más. Me niego a aceptar esa imposición, que nos lleva a actuar y a vivir de una manera en la que ni siquiera reflexionamos.
Me niego a rendirme ante una fiesta que nos atrapa en la telaraña del consumismo. La realidad es bien explícita: en los últimos cinco años esta festividad se ha convertido en un auténtico ‘boom’. Los empresarios de esto hablan incluso de un segundo Carnaval. Venden muchos más disfraces en Halloween que en el propio Carnaval. Además, los bares y las discotecas se benefician de este negocio. Y nosotros caemos en eso. Será porque, tratándose de una fiesta, ahí estamos los españoles, se celebre lo que se celebre, y se celebre como se celebre.
La Iglesia lo tiene claro: advirtió de que Halloween tiene un trasfondo anticristiano. Yo pensaba que esta ‘fiesta’ podría ser hortera, invasiva, ‘proyanki’, siniestra… pero, ¿anticristiana? Según la institución, pretende acabar con la “arraigada y beneficiosa tradición” de la festividad de los santos y de los difuntos. Eso si que es ver fantasmas... Según los obispos, el peligro radica en que “costumbres como ésta, paganas, importadas, prevalezcan y hasta desplacen costumbres cristianas como la devoción a los santos y la oración por los difuntos". ¿¿¿??? ¿La Iglesia sintiéndose atacada? Parece que tiene un poco de amnesia y se olvida de que hace muchos años desplazó costumbres que llama paganas.
Hagamos memoria. La fiesta de Halloween tiene un origen céltico… y pagano, sí. Como otras muchas fiestas consideradas así, fue posteriormente cristianizada, con cambio de fecha y nombre incluido. No olvidemos, por ejemplo, que la Navidad y San Juan se impusieron para atraer al catolicismo a los paganos que celebraban el solsticio de invierno y verano, respectivamente. Vamos, que se apropian de las fiestas y luego olvidan que no son suyas. Para su tranquilidad (o no), la versión de Halloween que nos llega es la más comercial y ninguno se toma esta celebración en todo su significado, más que nada porque nadie sabe lo que celebra.
Sea como fuere la historia, que cada uno contará de una manera, he de reconocer algo: la cultura cristiana se lo monta mejor en temas gastronómicos. ¿Quién cambiaría una calabaza por un hueso de santo o los deliciosos buñuelos? Yo desde luego no.

viernes, 9 de octubre de 2009

Las hijas góticas de Zapatero

(octubre 09)

El presidente del Gobierno no gana para polémicas, pero ésta se la ha buscado él solito. Tanto él como su esposa son los únicos responsables de que se publicara esa fotografía. Han cometido un grave error llevándose a sus hijas al viaje oficial a Estados Unidos y otro error aún más grave al permitir que se sumaran a la foto con el matrimonio Obama. Tarde o temprano esas fotos iban a ser publicadas por el interés y morbo que suscitan. Pero ese error no les priva a Zapatero y a su mujer de su derecho como padres a preservar la intimidad de sus hijas, que son, no lo olvidemos, menores de edad.
Es por eso por lo que los medios no debieron vulnerar ese derecho. No publicar esa fotografía debería haber partido del cumplimiento de un código deontológico que han de seguir los medios de comunicación como responsables sociales que son, y no ya del cumplimiento de una voluntad de unos padres. Todos los medios digitales, periódicos y televisiones debieron descartar la idea de publicar esas fotos en todo momento, tan sólo para preservar el derecho a la intimidad de esas menores, garantizado además por ley. No sirve de nada pixelar sus rostros para alardear de que se ha respetado su imagen, porque así se sigue sin respetar. No sirve como excusa el error paterno del viaje y del posado para dar publicidad a esas fotos con tanta insistencia y con tanta malevolencia. No sirve de nada hablar de censura sobre un asunto que carece de interés público y, por tanto, no es susceptible a ser publicado.
Muchos políticos utilizan a su familia para construir su propia imagen pública, pero no es el caso de Zapatero. Su mujer, Sonsoles Espinosa, asiste a pocos actos oficiales y a pocos viajes del presidente, y no concede entrevistas. Ambos decidieron, además, guardar con celo la intimidad de sus hijas y pidieron a los medios de comunicación que no publicaran fotos de ellas, algo a lo que tienen derecho como padres que son.
Por otro lado, muchos piensan que para una vez que van con a conocer a Obama y hacerse una foto con él, las hijas de Zapatero deberían haber ido vestidas decentemente, con camisitas y vestidos decorosos, por una simple cuestión de educación. Pero para ellas, ir ataviadas así sería vestir como no sienten, sería ir disfrazadas. Prefiero que salgan como son y no vestidas de "pijitas" solo para guardar las apariencias. Laura y Alba Zapatero han demostrado tener mucha personalidad para ser adolescentes, hijas de un presidente de Gobierno asediado por todos, y no ceder a los convencionalismos hipócritas. Así que… ‘bravo’ por ellas.
Toda esta parrafada se resume en dos palabras: LIBERTAD y RESPETO. Libertad de ser como uno quiere ser, sentir o vestir, y respeto por ello. Nada más. Por mal camino vamos si dejamos construir nuestra vida a base de opiniones ajenas.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Todo el mundo contra mí

(septiembre 2009)


Hay veces que el mundo conspira contra mí. Todos se ponen de acuerdo para hacerme la vida imposible e impedirme que avance en mis propósitos. Me han escuchado ilegalmente y han hecho un uso inmoral e ilegítimo de las instituciones para acabar conmigo. Esto se ha convertido en un Estado policial.
El enemigo es como la Inquisición, y yo, víctima del ‘Santo’ Oficio, me veo perseguido indiscriminadamente por mis ideas. Toda su maquinaria ejecuta una estrategia siniestra para destruirme. Y no es un arrebato ‘conspiranoico’ más de los que dicen que me suelen dar, no. Esto va muy en serio. Estos que se dicen de izquierdas, esos juristas sin escrúpulos y parciales y miles de policías desalmados van a por mí… Pero yo culpo a los demás y me exculpo a mí mismo. Todo va mucho mejor así.
Todos se han puesto de acuerdo y dicen que lo que pienso es un conjunto de inventos, insidias y mentiras. Un delirio y una mentira de distracción masiva. También un argumento un tanto esotérico e, incluso, una paranoia delirante. Pero lo que piensen me da igual. Tengo el apoyo de los míos, sé que tengo la razón y que tengo mucho que ganar. Estoy dispuesto a llegar hasta donde haga falta para hacer llegar mis… acusaciones sin pruebas (iba a decir denuncias).
Dicen que utilizo el tremendismo para eludir mis verdaderos problemas. En realidad, siempre lo han dicho de mí. Recuerdo aquellos episodios del “España se rompe”, “la Iglesia se hunde” y la “familia desaparece”. Nunca me hicieron caso, y así estamos…
Me quejo, pero impido que me pregunten. Más que nada lo hago para evitar problemas. Y para evitar situaciones embarazosas: quizás no sepa qué responder. Si al final alguien me fastidia y dirige una pregunta hacia mí, la esquivaré diciendo: “todo lo que tenía que decir sobre ese asunto lo he dicho ya”. Y si insisten, les repetiré lo mismo una y otra vez: “todo lo que tenía que decir sobre ese asunto lo he dicho ya”. Pues eso.
Me acusan de que no tengo pruebas. Bueno, ¿y qué? De sobra es sabido que todo el mundo es culpable hasta que se demuestre lo contrario, ¿no? Pues ya está, que todos los aludidos demuestren que no tienen nada que ver en eso. Pero si de verdad quieren las pruebas que tanto desean, que las busquen en los periódicos.
En resumidas cuentas, más vale levantar polvareda: así quizás puedan caer nuevos adeptos. Y no, no me voy a bajar del burro. Sé que estoy jugando con fuego y que me puedo/nos podemos quemar, pero quizás todo esto me pueda favorecer. Sigo pensando lo mismo y no voy a cambiar. Si realmente me estuviera pasando cuatro pueblos, mi clientela se lo tragaría todo igual. ¿Cortina de humo? Mmm, bueno… Pero no se olviden: yo siempre tengo la razón.

viernes, 21 de agosto de 2009

Lo que julio nos dejó

(agosto 2009)

Sus horquillas salieron disparadas. Esperanza Aguirre se soltó la melena y nos dejó imágenes míticas que quedarán para la posteridad. Mi tocayo Contador ganó el Tour de Francia, volvió a España, y la presidenta de la Comunidad de Madrid estaba tan contenta que lo recibió tarareando el himno Español. Olé. Escasos días después, al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, le da por cumplir años. ¿Qué hizo ella? En un ambiente de ‘colegueo’ inusitado, le cantó el cumpleaños feliz, de ‘pe’ a ‘pa’, mientras que el ministro soplaba las velas de una tarta. La guinda al pastel, y nunca mejor dicho, lo puso cuando empezó a servirla a todos los asistentes al acto. Cuchillo en mano, y con gran maestría, empezó a cortar pedazos. Aguirre ha demostrado en otras muchas ocasiones hacer siempre lo que le da la gana. Ya saben, sólo ella puede ofrecer una rueda de prensa con calcetines y en tacones.

De aquí a Eurovisión. Al menos eso es lo que ha pedido un grupo de internautas en la red social Facebook. A los gritos de 'Mucha Espe para Eurovisión', 'Espe, 12 points', 'Yes we can' o 'Olé esa Espe', ya proponen canciones para que Aguirre participe, como un remix de ‘Cumpleaños feliz’ del grupo Parchís o un tema inédito titulado ‘Lideresa forever’ con el que pueda desarrollar su poderío vocal y todo el talento artístico que lleva escondido en su interior. En el festival, peor ya no podemos quedar, así que ¿por qué no intentarlo?

De lo jocoso, a lo serio. ETA volvió a aguar la fiesta. En su desesperado intento por conseguir lo inalcanzable casi logra una masacre colocando 500 kilos de explosivos en Burgos. Al día siguiente, mata a dos guardias civiles en Mallorca. Me ha sorprendido la reacción del Rey. "Hay que darles en la cabeza y continuar hasta acabar con ellos", dijo. Creo que estas declaraciones están un poco fuera de lugar. Se entiende perfectamente lo que quiere decir, pero suena un tanto raro. No me parece apropiado que el Rey de España realice comentarios tan básicos y vulgares. Ya están ellos, ETA y sus seguidores, para sembrar el odio.

Y siguen las investigaciones sobre la muerte de Michael Jackson. Los últimos informes publicados sobre el fallecimiento del rey del Pop apuntan a una ayudante como presunta culpable de la repentina muerte del artista. Según el tabloide sensacionalista The Sun, le habría suministrado Demerol mientras el médico personal de Jackson estaba durmiendo. Pero lo que, sin duda, llama más la atención es el anuncio de una empresa de Chicago. Transformará el cabello del artista en diamantes de edición limitada. Como lo leen. Al parecer, el mechón de pelo se obtuvo durante el rodaje de un anuncio en 1984 en el que la melena de Jackson se quemó en un accidente.

Y un último apunte que tiene que ver con las turbulencias económicas: Radio María ha tenido que cerrar. Esta crisis no respeta nada…

domingo, 5 de julio de 2009

Con licencia… para ir al paro

(julio 2009)

Hace cuatro años ingresé en la mayor fábrica de parados y borricos del país, antes conocida como Universidad, en esa Málaga, la ‘merdellona’, donde la ‘z’ se lleva ‘pechá’. Sin saberlo, empecé a escribir los primeros capítulos de la mayor aventura de mi vida. Y se ha pasado tan rápido que quizás no lo haya vivido con toda intensidad. Ahora la primera parte de este inolvidable sueño ha terminado. Se cierra la puerta de una etapa de mi vida, y se abre otra, aunque esté un poco atascada. Es tiempo de echar a volar.

Quiero ser un Don Alguien, pero ahí fuera las cosas no son nada fáciles. Es una profesión, la mía, precaria, mal pagada, en la que se trabaja jornadas interminables (uno es periodista las 24 horas del día), que goza de una cierta antipatía entre la población, y salpicada de una flagrante crispación e intrusismo. Y es esto último lo que más desanima. Personas normales y corrientes o famosillos de tres al cuarto que se dicen periodistas, aunque no hayan pisado ni la cafetería de una facultad de comunicación, una de las asignaturas obligatorias. Aunque no lo parezca, los profesionales de la información tienen, tenemos, una responsabilidad social enorme que muchas veces, por no decir todas, se olvida fácilmente. Y con ello se está jugando peligrosamente. Yo no puedo ser médico, operar a personas, ni hacer trasplantes porque no se nada de medicina. Tampoco puedo ser arquitecto ni ingeniero porque no poseo la facultad para desempeñar estos trabajos. No puedo dedicarme a algo de lo que no tengo conocimientos. Es una simple regla de respeto y sensatez.

Tras tantos problemas e inconvenientes en el periodismo, me llama la atención que luego seamos los propios periodistas quienes exaltemos nuestra profesión por encima de todas. Es lo que tiene la "vocación” (o más bien es aquello de ‘sarna con gusto no pica’). Es una de las carreras con menor índice de demanda laboral y mayor número de estudiantes. Para los que estén dispuestos a lanzarse a esta piscina sin agua: Que miren en su interior y busquen esa vocación y si no la encuentran, asuman la responsabilidad y se preparen para, primero, no encontrar trabajo, y cuando lo encuentren, no saber para cuánto tiempo será.

Con todo esto, se imaginarán el desánimo que produce y las ganas de seguir con todo esto. Pese a todo, conservo la ilusión de siempre por aquello que verdaderamente me llena y me satisface. Hay que mantener la ilusión, al fin y al cabo es ésta la que te mantiene vivo. Pero estoy seguro que es la profesión más bonita del mundo. Y por delante, toda una vida.

Señores, ya soy periodista. Me han hecho falta 500 palabras para decirlo… Siento el discurso yoista que he soltado, pero la felicidad me inunda. ¡Ah! ¡Y busco trabajo! ¡Páselo!

miércoles, 3 de junio de 2009

Conversaciones autistas

(junio 2009)

Dicen que nunca te acostarás sin haber aprendido algo nuevo. Sí, es verdad, pero yo añado: nunca te acostarás sin aprender algo nuevo gracias a los políticos. Si no hubiera sido por nuestros gobernantes, nunca hubiera sabido lo que es un Falcon. Es un dichoso avioncito del Ejército, muy lujoso por cierto, que no se puede utilizar para según qué cosas. Zapatero voló en este aparato para desplazarse hasta Dos Hermanas y el muy ‘chulo’ (en palabras de Rajoy), lo volvió a hacer para irse a Asturias. Hasta aquí todo normal si no fuera porque lo que iba a hacer en esas dos ciudades no era trabajar, sino ofrecer sendos mítines.

Rajoy y su equipo están que trinan. Quieren que los gastos derivados de esos vuelos corran a cargo de las arcas de los socialistas, ya que, de lo contrario, se estarían utilizando medios públicos para fines partidistas. Hasta ahí bien, pero olvidan que el presidente del Gobierno es la máxima institución española después del Rey. Al monarca no se le discute cuando va a esquiar a Vaqueira y se lleva a 500 guardias civiles porque tiene que estar protegido. Lo mismo debiera ocurrir con el presidente. En cualquier cabeza cabe pensar que tiene que viajar en un medio que vele por su seguridad vaya a donde vaya, aunque sea a un mitin de su partido. Me hace gracia imaginarme al presidente del gobierno de España quitándose el cinturón y los zapatos para pasar por debajo del arco de seguridad.

En un arrebato olvidadizo, los señores de la oposición ya no se acuerdan de que ellos mismos utilizaron este avión para desplazarse por motivos muy distintos a los oficiales. Aznar lo utilizó cuando era presidente del Gobierno hasta para ir de vacaciones a Mallorca, por razones de seguridad y de sentido común. Además, tanto él como su elegido utilizan escoltas cuando asisten a mítines, y creo que no son privados. Todos han utilizado aviones oficiales para sus desplazamientos y nadie nunca ha dicho nada, porque era lo correcto.

Creo que le estoy dedicando demasiado tiempo a este absurdo asunto. Casos como este están ensombreciendo la campaña electoral de las elecciones europeas. Porque sí, señores, aunque no lo parezca, hay unos comicios a la vista. En el debate electoral no hay noticias acerca de la posición de los distintos partidos políticos en relación a Europa. Sólo se habla del Falcon, del caso Gürtel… Tenemos una clase política autista que solo habla entre ella. Todos intentan captar votantes, pero ninguno les dice nada de sus propuestas. En lugar de eso, cada partido les ofrece detalles tenebrosos del partido rival, de sus irregularidades, acusándole de todo tipo de indecencias. ¿Qué hace entonces el aspirante a votante? Huir, huir despavorido y dejarles de lado. Esto explica, en parte, el elevado índice de abstención que se espera. Cada vez Europa es más importante en nuestras vidas y cada vez pasamos más de ella.


sábado, 9 de mayo de 2009

¿Que yo te financie a ti?

(mayo 2009)

El Gobierno Zapatero se propuso sacar la publicidad de RTVE, y hasta que no lo consiga, no va a parar. En septiembre, si todo transcurre según sus planes, todos los canales de radio y televisión de la Corporación dejarán de emitir anuncios. Es una decisión que ya tocaba. Que la pública compita con las privadas financiándose con la publicidad y el dinero del estado es, como poco, competencia desleal.

Pero entonces, ¿cómo pagar los 1.100 millones de euros que necesita para funcionar? En España no estamos acostumbrados a pagar para ver la televisión. Tal vez por eso el Ejecutivo descartó desde el primer momento la financiación mediante un canon que repercutiera sobre los ciudadanos. Bastante pagamos ya por nuestra ‘tele’ pública como para ponerle más dinero encima. La solución: que la paguen las privadas. Una parte de los ingresos de las cadenas privadas y de los operadores de telecomunicaciones irán a las arcas de RTVE. Una medida que no satisface a todos.

Con RTVE sin publicidad, tanto los operadores de telecomunicaciones como las cadenas privadas tocarán a una porción más grande y jugosa del pastel publicitario del medio televisivo: 3.000 millones de euros a repartir entre uno menos. Con todo, los que tienen que soltar la pasta no ven la medida con buenos ojos. La asociación UTECA, la ‘entente cordiale’ formada por las televisiones privadas para defender sus derechos (o mejor dicho, defenderse de la pública), se ha pronunciado con un ‘sí, pero no’. Quieren ese trozo del pastel más grande, pero aseguran que están asfixiadas con los impuestos que ya pagan. Por su parte, a los anunciantes no les hace ninguna gracia que Televisión Española deje de tener anuncios. A su juicio, y tienen razón, la medida concentrará el escenario en un oligopolio controlado por las televisiones privadas, que encarecerá las tarifas.

La eliminación de la publicidad de la televisión pública traerá consigo varias consecuencias, casi todas negativas. La 1 logrará ganar alrededor de un punto de audiencia, pero tendrá que buscar nuevos formatos para cubrir huecos en su parrilla. Las cinco horas diarias de publicidad que emite actualmente se tendrán que rellenar con nuevos programas, lo que supondrá un coste añadido (100 millones de euros más que aportará el Gobierno). También se apreciarán cambios en la programación, para bien o para mal. Si TVE ya no compite por la publicidad, puede relajarse en los contenidos y programar los que desee, aunque sean mediocres (más de lo que algunos son en la actualidad). O bien podrá dedicar sus minutos a espacios de servicio público de calidad, como su razón de ser manda, aunque no tengan millones de espectadores. La pregunta clave es si de una vez por todas TVE se dedicará a la audiencia.

El ente público aparece ahora como un muerto caro que necesita seguir viviendo y del que nadie quiere hacerse cargo. Se me hace difícil imaginar los canales de Televisión Española sin publicidad. Veremos como acaba la historia.

viernes, 3 de abril de 2009

Y el lince no era ibérico

(abril 2009)

Unas cuantas personas (de 10.000 a 500.000, según quien calcule) salieron a la calle para protestar contra la reforma de la ley del aborto que prepara el Gobierno. Fue una ‘manifa’ en plan guay, en un ambiente festivo, con DJ y todo, en la que el numeroso público asistente entonaba canciones a la par que proclamas antigobierno-antiaborto. Su misión: ‘defender la vida’. Por momentos algo me reconcome por dentro. Si yo no estuve allí, ¿eso quiere decir que yo respaldo la muerte? La respuesta cae por el propio peso de la evidencia. Las proclamas de esa manifestación, por su propia naturaleza falaz y manipuladora.

Proponer el debate de la reforma de la ley del aborto en el momento actual es hipócrita. Este espinoso asunto ya se discutió hace 25 años. En aquel entonces surgió una ley que ha permitido abortos durante todo ese tiempo sin que nadie haya dicho nada. Además, una ley de plazos como la prevista no amplia sino que actualiza y delimita el alcance de la ley. En medio del barullo de las protestas están las mujeres, las verdaderas protagonistas y, sin embargo, las auténticas olvidadas. No cabe pensar que las que han decidido abortar se encuentren en una situación agradable. Ninguna aborta por placer. En esa situación traumática, es a ellas a las que hay que proteger más que nada. Por tanto, lo más sensato es dotarles de un marco jurídico adecuado.

De nuevo la Iglesia hace política. Esta vez, como su doctrina manda, oponiéndose a todo lo relacionado con el aborto. Los obispos, mediante una campaña publicitaria, han denunciado que las especies protegidas de la fauna tienen mayor protección jurídica que el no nacido. Comparar a un bebé (por cierto, un poco feo) con un lince, que encima no es ibérico, es un poco exagerado y demagógico. Además, de una manera peligrosa han jugado a hacer justicia: aseguraron que la ley que no proteja el derecho a la vida es una ley injusta y que incluso no tiene carácter de ley. La campaña tiene un coste de 250.000 euros, que hubieran estado bien invertidos en los más necesitados. Lo peor es que el pastón que se ha gastado la Conferencia Episcopal lo sufragamos entre todos, gracias al Gobierno, al que tanto desprecian por cierto.

Ni la Semana Santa se libra de la política y de la polémica ley. Los hermanos mayores de las cofradías de Córdoba han acordado que los pasos de esta ciudad luzcan lazos blancos contra el aborto. Casi por definición, es normal que las cofradías se opongan al aborto, pero hay que preguntarse si ese marco es el idóneo para inmiscuir un tema político tan controvertido. Con esta acción se quebranta la naturaleza de esta semana de encuentro. No pueden politizarse unos actos tan sentidos, donde participan un amplio abanico de personas con creencias tan dispares.

Quizás lo que se pretenda con todo esto sólo sea armar jaleo. Lo que cuesta en este país avanzar en igualdad y libertad… Vamos a trancas y barrancas, como siempre.


lunes, 9 de marzo de 2009

Justicia a golpe de crimen

(marzo 2009)

El caso de Marta del Castillo ha levantado la expectación del público de forma excepcional. Aprovechando la coyuntura, algunos medios de comunicación han exacerbado la información, confundiendo el morbo con lo realmente interesente para sus audiencias. Se ha montado un auténtico circo mediático en el que se ha frivolizado lo sucedido e, incluso, puesto en riesgo el derecho a la intimidad de los menores implicados, paseándolos de plató en plató. No todo vale por unas décimas de audiencia.

El brutal asesinato de la joven ha provocado intensos y constantes debates por parte de los tertulianos de los programas de televisión, que han contribuido a aumentar el sentimiento de conmoción y exasperación en la opinión pública. Como sucediera con el caso de la niña Mari Luz Cortés, de nuevo se pone sobre el tablero el debate del establecimiento de la cadena perpetua. No cabe duda de que los familiares de la joven y la sociedad en general quieren que todo el peso de la justicia caiga sobre el autor del asesinato y sus encubridores, pero la cadena perpetua es una aspiración muy ambiciosa, a la par que injusta. Nos hemos equivocado de debate y objetivos, y hemos dejado que el corazón se imponga al cerebro. Estamos hartos de conocer casos de asesinos y delincuentes que no cumplen de manera íntegra las condenas que se les han dictado. Por tanto, nuestra aspiración y reivindicación inmediata es que todos los condenados cumplan la totalidad de su pena, ni más ni menos. A pesar de la convicción contraria de parte de la opinión pública, las leyes penales llevan endureciéndose sin pausa desde principios de los noventa, hasta llegar a los actuales 40 años de condena máxima.

Si se piensa razonadamente, la cadena perpetua no es eficaz y atenta contra la dignidad humana. El Estado castiga a gente que ha cometido actos inhumanos con sanciones igualmente inhumanas. Es algo así como el ‘ojo por ojo y diente por diente’. Es preciso reflexionar si una pena privativa de libertad que se imponga durante toda la vida que reste al condenado atenta o no a esa dignidad humana. La cadena perpetua no sólo constituye la exclusión de por vida del tejido social de un sujeto, sino que lo condena a no sentir purgado su delito jamás (si se arrepiente, claro), privándole además de una nueva oportunidad.

Con todo, nuestra Constitución no permite ese tipo de condena. Según contempla, las penas están orientadas hacia la reeducación y reinserción social, tareas lógicamente incompatibles con meter a alguien en la cárcel el resto de su vida. Además, ¿introduciendo la cadena perpetua se acabarían los asesinatos? En lugares como Estados Unidos, en donde se aplica la pena de muerte y la cadena perpetua, la cifra de delincuencia y delitos es más elevada que en Europa, donde no existe ninguna de las dos penas.

Calma y sosiego. Por mal camino vamos si las leyes de nuestro país se modifican a golpe de suceso. O mejor dicho: a golpe de suceso mediático.

sábado, 7 de febrero de 2009

Viento en proa y sin velas

(febrero 2009)


Crisis, crisis, crisis... Que les voy a contar yo ahora que no sepan. Solbes jugaba a no pronunciarla, y ahora es una palabra maldita que se asocia al drama y a la angustia. A un dato negativo que se conoce, le sigue otro peor. Al vicepresidente económico le avisaron de que el panorama económico iba a ponerse muy feo. “Que el barco zozobra”, le decían. Y él, ni caso. Y ahí va España, a la deriva, viento en proa y sin velas… Jodida como muchos países del mundo, pero más afectada que ellos. El presidente dice que saldremos de esta… claro, pero no sabemos cuándo.
Zapatero hizo en televisión algo que convendría que sentara precedente: someterse al interrogatorio de varios ciudadanos. Eso, hay que reconocerlo, fue un acto de valentía. Exponerse a preguntas que con la seguridad le iban a poner en un aprieto es letal para cualquier dirigente político. Según cuentan, fue él mismo quien decidió aceptar la propuesta de participar por segunda vez en el programa ‘Tengo una pregunta para usted’. Cuando llegó la invitación de TVE, sus colaboradores le aconsejaron rechazar la oferta, ya que no veían conveniente que se expusiera a un formato tan arriesgado. Llegaron incluso a plantearle como alternativa la posibilidad de que se sometiera al fuego cruzado de cuatro o cinco feroces periodistas. Parece que ellos hacen menos daño… Zapatero descartó esta fórmula personalmente, argumentando que en las actuales circunstancias, la mejor forma de demostrar cercanía a los ciudadanos, aunque vayan dispuestos a sacarle los colores, era someterse "con valentía" a sus cuestiones. Aunque en muchas ocasiones se encontró acorralado y en apuros, con una labia loable salió del paso en la mayoría de las cuestiones. Eso sí, a veces se iba por la tangente y no respondía a lo que se le estaba preguntando.
Una de sus soluciones estrella, y que no se cansó de repetir en toda la noche, son los 8.000 millones de euros con los que pretende llenar de ladrillo los pueblos de España. En los próximos meses se construirán 31.000 obras públicas a la vez, lo que generará alrededor de 400.000 empleos, entre directos e indirectos. El dinero se sacará de donde no hay, es decir, del déficit público. Este Plan de Inversión Local es pan para hoy y hambre para mañana. Se emplearán a personas paradas sólo durante un tiempo, el que duren las obras. Después, toca regresar a las nutridas listas del paro. Además, muy probablemente ese dinero se despilfarre destinándolo a actuaciones pequeñas que no estaban previstas por los ayuntamientos.
La encerrona voluntaria de Zapatero en televisión congregó a 6.432.000 personas frente a sus televisores, lo que supone la emisión más vista del programa hasta la fecha. Eran casi seis millones y medio de españoles, en representación del resto, que esperaban que el presidente del gobierno tuviera una respuesta para ellos.

miércoles, 7 de enero de 2009

Ladrones y detectives

(enero 2009)

Érase una vez una feliz pareja de novios que allá por 2005 celebraba su banquete de bodas en un restaurante de un pueblo sevillano. Felices y radiantes, después de haberse ‘hinchao’ de comer, bailaban al son de la música acompañados de sus más selectos invitados. Todo era un camino de rosas hasta que con la SGAE se toparon. Entre la multitud había un intruso. Se trataba ni más ni menos que de un detective contratado por la Sociedad General de Autores y Editores. Su cometido consistía en grabar con una cámara oculta, mientras se hartaba de langostinos y jamón del bueno, si las canciones que sonaban estaban protegidas con derechos de autor. La sociedad quería de esta forma defender sus derechos al tiempo que violaba otros fundamentales: la intimidad y el honor.
El restaurante fue condenado a pagar 43.179 euros por usar música sin pagar los derechos de autor, aunque el juez rechazó el vídeo como prueba al haberse realizado sin el consentimiento de los novios, como la ley manda. Pero el cazador fue cazado, y su método de espionaje le salió muy caro. Tras el recurso de la sentencia, la SGAE fue condenada a pagar más de 60.000 euros por su deshonrosa hazaña.
Un año más tarde, en su enfermizo afán recaudatorio, los del guante blanco han vuelto a usar un vídeo de una boda para demostrar que en el salón donde se celebraba el convite se estaban violando los derechos de autor. A estos novios un traidor les aguó la fiesta. En esta ocasión, la grabación fue captada por un familiar que asistió como invitado, y que posteriormente la facilitó a sociedad.
La filosofía de la SGAE es cobrar en cualquier situación, sin renunciar a sus comisiones ni siquiera en actos benéficos. Cobró 45.000 euros a TV3 por ‘La Marató’, un programa solidario emitido en la cadena catalana estas navidades, y en el que los artistas actuaron de manera altruista. A pesar de ceder todos sus derechos, la sociedad los recaudó igualmente.
Gracias a estas y otras actuaciones, muchas de ellas sin el respaldo de la justicia, la SGAE se ha convertido en un odiado y oscuro ente cuya obsesiva misión es encontrar hasta debajo de las piedras cualquier pieza musical por la que no se haya pagado su reproducción. Su voracidad recaudatoria alcanza a las residencias de ancianos, las fiestas populares, bares y discotecas, juguetes, cines, autobuses escolares y hasta a ‘sex shops’... Con tanto proteccionismo es posible que esté minando lo protegido.
Y a partir de ahora, ya lo saben: Cuidadito con la SGAE que ya conocemos cómo se las gasta. Si son de los que cantan bajo la ducha y en un momento dado ven por un agujerito que alguien les está grabando con una cámara oculta, no se asusten y sonrían: es uno de la SGAE. El día menos pensado nos encontramos que hasta nuestros ronquidos tienen derechos de autor. Todo es posible.