sábado, 7 de febrero de 2009

Viento en proa y sin velas

(febrero 2009)


Crisis, crisis, crisis... Que les voy a contar yo ahora que no sepan. Solbes jugaba a no pronunciarla, y ahora es una palabra maldita que se asocia al drama y a la angustia. A un dato negativo que se conoce, le sigue otro peor. Al vicepresidente económico le avisaron de que el panorama económico iba a ponerse muy feo. “Que el barco zozobra”, le decían. Y él, ni caso. Y ahí va España, a la deriva, viento en proa y sin velas… Jodida como muchos países del mundo, pero más afectada que ellos. El presidente dice que saldremos de esta… claro, pero no sabemos cuándo.
Zapatero hizo en televisión algo que convendría que sentara precedente: someterse al interrogatorio de varios ciudadanos. Eso, hay que reconocerlo, fue un acto de valentía. Exponerse a preguntas que con la seguridad le iban a poner en un aprieto es letal para cualquier dirigente político. Según cuentan, fue él mismo quien decidió aceptar la propuesta de participar por segunda vez en el programa ‘Tengo una pregunta para usted’. Cuando llegó la invitación de TVE, sus colaboradores le aconsejaron rechazar la oferta, ya que no veían conveniente que se expusiera a un formato tan arriesgado. Llegaron incluso a plantearle como alternativa la posibilidad de que se sometiera al fuego cruzado de cuatro o cinco feroces periodistas. Parece que ellos hacen menos daño… Zapatero descartó esta fórmula personalmente, argumentando que en las actuales circunstancias, la mejor forma de demostrar cercanía a los ciudadanos, aunque vayan dispuestos a sacarle los colores, era someterse "con valentía" a sus cuestiones. Aunque en muchas ocasiones se encontró acorralado y en apuros, con una labia loable salió del paso en la mayoría de las cuestiones. Eso sí, a veces se iba por la tangente y no respondía a lo que se le estaba preguntando.
Una de sus soluciones estrella, y que no se cansó de repetir en toda la noche, son los 8.000 millones de euros con los que pretende llenar de ladrillo los pueblos de España. En los próximos meses se construirán 31.000 obras públicas a la vez, lo que generará alrededor de 400.000 empleos, entre directos e indirectos. El dinero se sacará de donde no hay, es decir, del déficit público. Este Plan de Inversión Local es pan para hoy y hambre para mañana. Se emplearán a personas paradas sólo durante un tiempo, el que duren las obras. Después, toca regresar a las nutridas listas del paro. Además, muy probablemente ese dinero se despilfarre destinándolo a actuaciones pequeñas que no estaban previstas por los ayuntamientos.
La encerrona voluntaria de Zapatero en televisión congregó a 6.432.000 personas frente a sus televisores, lo que supone la emisión más vista del programa hasta la fecha. Eran casi seis millones y medio de españoles, en representación del resto, que esperaban que el presidente del gobierno tuviera una respuesta para ellos.